Que hasta hace pocos años no tuviera ni idea de la existencia de esta mujer es imperdonable. La arrolladora, descarada, parlanchina Millie Jackson. De la veintena larga de álbumes que publicó entre 1972 y 2001, tres de ellos disco de oro, mis favoritos son este par, separados por solo un año y que podían haber sido perfectamente un disco doble, por su temática, estructura y estilo. Historias de adulterio y pasión, canciones enlazadas unas con otras, medleys asombrosos, y un soul caliente, tan caliente como el Sur donde nació o como Harlem, donde actuó por primera vez en 1964.
La secuencia de canciones del primer disco se inicia con una revisión apasionada del clásico "If loving you is wrong (I don't wanna be right)", y te lleva casi de un tirón hasta lo que debía ser el final de la cara A del vinilo. Un torrente de música y de palabras, porque aquí introduce por primera vez sus característicos monólogos ensamblados en las historias que cuentan las canciones. El segundo disco arranca con una versión memorable del "Loving arms" que Elvis había grabado un año antes.
En ambos discos, grabados en Alabama, tiene el apoyo de la Muscle Shoals Ryhtm Section (Barry Becket en los teclados, David Hood al bajo, Roger Hawkins a la batería), y Jimmy Johnson en la guitarra (junto con Pete Carr en el segundo de ellos). El primero fue disco de oro, y posteriormente, en el año 2000, se reeditaron en un álbum conjunto.
He oído este disco no sé cuantísimas veces y me sigue gustando como el primer día. Lo compré en las ya lejanas navidades de 1975.y lo hice por la portada (¿quién no lo habría hecho?). En realidad The Who me gustaban con moderación, bastante menos cuando Pete Townsend se extraviaba por esos caminos suyos pastilleros y bastante más cuando Roger Daltrey emergía con su voz incomparable. El disco se grabó en los descansos del rodaje de "Lisztomania", esa desmadrada idea de Ken Russell en la que Daltrey era Franz Liszt. O sea que aprovechó bien el año, aunque la película sea mejor olvidarla.
En "Ride a rock horse" Daltrey está que se sale, como ese centauro triunfante de la portada. Arrasa con el inicial "Come and get your love", con un sonido muy caliente, adornado de coros y metales, muy lejos de su trabajo con The Who. "Hearts right", con algo más de pausa, mantiene la pegada y te sitúa definitivamente en lo que va a ser el disco, un puñado de buenas canciones, pegadizas y a la vez llenas de matices, excelentes instrumentos al servicio de su voz. Entre ellas alguna que otra balada, como "Oceans away", la igualmente hermosa "I was born to sing your song", o un emocionante "Near to surrender". Daltrey se desmelena, nunca mejor dicho, en "Proud" y se relaja en el clásico de Rufus Thomas "Walking the dog". Y "Milk train", aunque no es la que cierra el disco, tiene innegables cualidades de "final song".
No me cabe duda de que enseñar al que no sabe es una
virtud. Y dar placer otra. Y la combinación da ambas es vicio puro. Aquí os
rescato con gran dolor de mi corazón a Eric Burdon, rey del funky/beodo, y digo
lo del gran dolor porque llevo varios días prometiéndome a mi mismo subir la
reseña de algún músico que no haya cumplido los 40 todavía. Pero es imposible
porque incluso los componentes de Sonic Youth son ya unos carcamales.
En estas cábalas estaba cuando mi buen amigo y
guitarrista Jose Cremades me puso en el coche a Eric Burdon interpretando “Tobacco Road” con WAR, que es un viejo éxito
que rescataron los Nashville Teens - cuyo manager y productor era Mickie Most, por
cierto socio de Peter Grant : el 5º miembro de Led Zeppelín …-. Finalmente la cancioncilla cayó en manos de
Eric Burdon; tras pasarla por el turmix de Burdon, “Tobacco Road” se convirtió
en la versión universal que aquí tenéis en el primero de los dos discos que
grabó con los WAR y que debe conocer
todo aquél que pretenda ser digno de la raza humana; la subo por si algún bobito
despistado no la recuerda… Atentos al
estilismo: solapas, taconazos, camisas de paramecios, pantalones de campaneta.
Una delicia.
Los
componentes originales de War fueron Lonnie Jordan (cantante y teclista),
Howard Scout (voz y guitarra), Lee Oskar (armónica) , BB Dickerson (voz y bajo),
Harold Brown (voz y batería), el percusionista – extraordinario- Thomas “Papa
Dee Allen”, y Charles Miller (flautista/saxo). Luego Burdon los reconvirtió al
cristianismo y organizó War en 1969.
La mayoría de los músicos era
oriundos de Long Beach, California. Su gran hit fue Low Rider (1975), pero
yo prefiero éstas otras que he rescatado de youtube: Spill the wine, con Eric
Burdon, y ya sin él, Slippin’ into
darkness (1971) y Southern part of Texas (1973). Estos tipos, sin Burdon,
siguen tocando todavía y haciendo filigranas. Superfunky de fusión pero con mucha marcha. Destacan
las percusiones. Música divertida y sexy con más años que la carrasca pero
plenamente en vigor. La música menos “indie” del mundo. Es decir: para gente
seria. Muy etílica. Perfecta para escuchar bebiendo margaritas o Black Russians.
HERMAN BROOD, EL HOMBRE QUE FUMABA PORROS DE REXONA. Brood nació
en Holanda , aunque los mas listillos siempre pensamos que era alemán . Pues
no: nació en Zwolle; formó una banda beat en 1964, llamada The Moans (Las
Protestas), y luego pasó a tocar los teclados con Cuby&The Blizzards de
donde lo echaron porque descubrieron –ayayay- que tomaba drogas. Luego pasó un par
de años en el talego, de donde salió reformadísimo, como se vio al juntarse con
gente como The Studs o Vitesse, y dedicarse a cosas tan dispares como la
fotografía y tal. En 1976 – y ya llegamos a lo interesante - formó su propio grupo: HERMANN BROOD &HIS
WILD ROMANCE , junto con Ferdi Karmelk (guitarra), Gerrit Veen (bajo), Meter Walrecth (batería) y las voces de Ellen
Piebes y Ria Ruiters. En 1977 sacaron su LP “STREET”. La adicción de Hermann
Brood a la heroína fue hecha pública en 1977 cuando fue detenido inyectándose
caballo en el WC de un instituto donde estaban dando un bolo.
Se hizo más famoso por su segundo álbum, SHPRITSZ (1978) – que
significa jeringuilla en alemán – y que contiene el tema universal “R&R
Junkie” que os aconsejo vivamente, y su primer hit europeo “Saturday nigth”,
que también es un pasón. Luego anduvo liado en la mejor época que tuvo Nina
Hagen, con la que se filmó la película de culto “ChaCha”, posiblemente el mejor
film underground ochenteno que ande dando vueltas por ahí. Difícil de
conseguir, la banda sonora es placer para pocos, aunque realmente Hermann se
hizo famoso por ser un toxicómano muy popular, cosa que como se verá acabó
pasandole factura. No se puede ser malo.
En el 79 llegó a hacer una gira USA
con los Kinks y Foreigner , y un re-master de “Saturday nigth” llegó al 35 en
Billboard Hot 100, algo sorprendente para el outsider de los outsiders .
“ChaCha”, la película, fue
comercialmente un desastre, aunque la banda sonora llegó a ser disco de
platino; el disco que grabó en USA, “Go Nutz”, también fue un desastre. Después
sacó “Wait a minute” (1980) , “Modern times revive” (1981) y
“Frisz&sympatisz” (1981), que tampoco entraron en los charts holandeses. Luego
ante tanto desastre – por su mala cabeza – grabó “Yada yada”, que fue otro
petardo que sin embargo fue bien recibido – ya había entrado en el olimpo de
los fuera de la ley, como Johnny Thunders , Nick Cave o Tom Waits – y dio una
gira europea con los reconstituidos Wild Romance. En 1990 le dieron el premio
BV Popprijs, que es algo así como el Grammy de los Países Bajos – fíjate tu -,
y finalmente grabó “Freeze” con Clarence Clemmons y Flaco Jiménez. A partir de
ahí se dedicó a la pintura, en lo que ya tenía cierta fama como graffittero,
pero como ya iba haciéndose mayor se pasó al lienzo y terminó sus días haciendo
exposiciones bastante reputadas y pintando murales en espacios públicos. En
1994 le hicieron un biopic, que como no podía ser de otra forma se tituló R&R Junkie.
En 2001 fisicamente estaba hecho cisco, por las secuelas que la heroína le
había ido dejando, y si bien – sorprendentemente – se libró del SIDA , trató de
dejar el caballo emborrachándose sistemáticamente y metiéndose en el cuerpo un
par de gramos de speed al día … poca cosa . Por eso digo lo de los porros de
Rexona, era capaz de meterse cualquier cosa en el cuerpo que colocase o que el
creyese que colocaba. Decidió con exquisito buen gusto suicidarse arrojándose
para ello desde la azotea del Hotel Hilton de Ámsterdam ; luego sus admiradores
siguieron su tumultuoso sepelio a lo largo de Ámsterdam … Los holandeses son
así y Hermann Brood era un héroe.
A veces se te aparece Gary Glitter en las fiestas de tu pueblo como en el año 1975, cuando le
tiraron a la alberca.Nació el 8 de Mayo de
1944, y es tan inglés como la Hora Feliz, coger cagaleras de sangría en
Benidorm, las gorras con ventilador, las chancletas con calcetines o el Arsenal.
Se hizo famoso en los primeros 70 con
cancioncillas como “R&R partes 1 y 2”, “Quieres magrearme?” (Do you wanna
touch me), “Me encanta que me quieras, amor” (I Love You Love Me Love”), la más
conocida “Soy el puto amo” (I’m the leader of the gang) , y la apoteósica
“Hola, hola estoy aquí!” (Hello, Hello, I'm back again). Tras un breve declinar a final de los 70, volvió
arrollador en los 80, totalizando 26 Singles en el TOP 10 y 180 semanas en el
candelabro, incluyendo un villancico llamado “Otro rocanrol pa Navidá” (Another
Rock’n Roll Christmas). A partir de ahí su caída en desgracia está directamente conectada con sucesivas deportaciones desde Camboya y Vietnam y su inclusión en el registro británico de abusadores sexuales.