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No Free Lunch

GREEN ON RED. 1985.

Éste es uno de los discos que tuvo el privilegio de volarme la cabeza. Fue en 1985 y no recuerdo cómo ni dónde ni por qué compré la edición holandesa de este EP, pero la comunión con lo que escuché fue inmediata. Neil Young y Bob Dylan se estaban haciendo viejos y la música americana paría cachorros que venían a ocupar ese espacio ancho en el que el aullido de las guitarras y el gruñido de las voces no desdeñaba las melodías. Qué diablos, ahí había canciones de nuevo, buenas canciones, excelentes canciones que sonaban como si cuatro amigos divirtiéndose y creyendo en lo que hacían nos las trajeran hasta el bar de la esquina.

"Time ain't nothing" se convirtió ya para siempre en uno de mis himnos ese mismo día en que la aguja cayó sobre él. El primero de siete escasos cortes en un disco que sabe a poco, porque querrías que tuviera más canciones, más música que extendiera el estado de gracia que bendecía a los músicos que lo firmaban. Siete canciones como siete puñetazos que te tumban no sabes si sobre la pradera o sobre el suelo de un honky-tonk, seis de ellas propias y la otra una versión del patriarca Willie Nelson. Ninguna es mejor que la otra. Dan Stuart te lleva de una a otra sobre una sección rítmica poderosa (Jack Waterson al bajo y Alex McNicol a la batería), mientras Chuck Prophet y Chris Cacavas abren con la guitarra y piano las puertas de la diversión. 

Recomendado por Juan J. Vicedo


Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=dG4AVCWkYaM

The Lost Weekend

DANNY & DUSTY. 1985.

Se ha hablado últimamente de los numerosos hijos -y nietos- musicales de Bowie, y esto es tan cierto como que al otro lado del Atlántico los señores Dylan y Young tienen también su buena descendencia. Esto, que las generaciones siguientes sigan la senda de los grandes, es bueno necesariamente, y por desgracia no ocurre con nuestro "indie" nacional, que incapaz de encontrar un espejo en el que mirarse desciende por línea directa de los karaoke de las fiestas de cumpleaños. Pero volvamos a América, que no está tan lejos, y disfrutemos con este disco de 1985 que fue una celebración gozosa del pasado y del presente, y que se proyectó hacia el futuro, para bien de todos.

Dan Stuart y Steve Wynn reunieron para un fin de semana de cerveza y canciones a Sid Griffin, Stephen McCarty, Tom Stevens, Chris Cacavas y Dennis Duck. Ahí es nada: Green On Red, Dream Syndicate y Long Ryders en la misma cesta. Se dice que en realidad solo necesitaron el sábado para grabar esta joya, urgidos a dedicar el domingo a otros menesteres, entre ellos recuperarse.

Siete temas propios únicamente, compuestos por Stuart y Wynn,  pero intensos. Desde el inicial y acelerado "The word is out" te das cuenta de que esto es auténtico, honesto, desenfadado. Como si el espíritu de Dylan y The Band en el sótano de Woodstock hubiera penetrado a estos chicos y estuvieran tocando y cantando despreocupadamente para ellos mismos, y eso se nota. Y se nota la complicidad entre los músicos, esa sensación de que están compartiendo un lenguaje y una actitud sin pararse a pensar en ello. Escucha el piano de Cacavas en "Song for the dreamers", los diálogos entre la voz áspera de Wynn y el gruñido nasal de Stuart que te corta como si fuera un cuchillo en "Miracle Mile", la steel de McCarthy en "Send me a postcard", déjate arrastrar por las guitarras de "The King of the losers" y "Down to the bone" mientras te bebes la segunda cerveza. Sí, todo esto solo podía acabar de una manera, coreando "Knockin' on Heaven's Door". 

Recomendado por Juan J. Vicedo


Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=rtqBzsVYfwQ