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Junior Mackenzie, en el Fillmore Huertano

Juan J. Vicedo estuvo allí

La propina, en solitario: "Colors of the Sky". Y una muestra de lo que es capaz con la banda al completo: "I Will Call You Tomorrow".

Fillmore Huertano, 19 julio, 2025
Si no puedes verlo pincha el enlace https://youtu.be/9KQe_zCjtEA


Si no puedes verlo pincha el enlace https://youtu.be/WJOnGT67s38


MONSTERS

 JUNIOR MACKENZIE. 2024.


La verdad o la trampa, una voz distorsionada en la obertura, capas de música, disonancias, caos. Es solo un aviso. Olvídate de todo lo que sabías, empieza de nuevo. Este es otro Junior Mackenzie, pero es el mismo. No lo olvides. Ahora soy yo el que te confundo. Sígueme.

Escoge la vida que quieres llevar, no te fíes, los enemigos no lo parecen, dioses tallados en marfil redimen nuestras almas torturadas, la guitarra se retuerce, percusiones opresivas en un mundo en llamas. Canciones que se enlazan sin tregua, amores a examen, burbujas de ego, cinismo y furia en los trastes. La vida no es lo que solía ser y todo puede esperar, te llamaré mañana, te amaré mañana, confesiones a media luz, melodías oceánicas o celestes, arreglos de cuerda para cien profesores que no existen y la noche y el día colisionan en domingo. Sube la apuesta. Llegan los monstruos que están también en uno mismo cuando el fin de semana se parece tanto al lunes. Vibrato y fraseo, tambores que cierran salidas, una guitarra que se estrella contra el muro. Oh Dios, por dónde se sale de aquí.

¿Bailas conmigo? Sabes, me gusta mucho esa voz y el no sé qué tan especial que tiene. Qué felices fueron los tiempos pasados en el país de nunca jamás, gracias por sacarme a bailar en esta película en la que nunca fui protagonista, los metales con su brillo ocultan la realidad, dulce negación que nos empuja al abismo de nuestros sueños imposibles. Quédate en casa, recuerda: afuera hay monstruos que no son tú. El mundo que está al otro lado no ha cambiado ni cambiará. Sentado en el suelo de la habitación escucho, una balada es la salvación, un violín es la tabla del náufrago y la música crece con la marea y las olas vienen cargadas de intención y de espuma. ¿Nos bañamos en el Mediterráneo o en el Atlántico? Suena una orquesta.

¿Algo va mal, qué va mal? Una voz sintética hace una pregunta que tiene tantas respuestas como estados de ánimo. Mermelada de teclados para que decidas si corres hasta perderte de vista. Latido de Mersey, persianas echadas en el Morrison Hotel. Te has ido sin avisar. ¿Dónde estás? Quedan la Biblia y la Televisión, verbo de Dios, y la música y las palabras que pintan los acordes: negro, oscuridad, noche, huir. Y la luz que se abre paso en un solo de guitarra, en el jarabe de wurlitzer y farfisa. Tienes tus pastillas para dormir y un ritmo trotón y una invitación a bailar, coros amables que te dicen que entres en tu sueño, la vida puede ser mejor, alza los brazos, eres el rey en la pista, el frontman en el escenario, todo es posible. Hoy es carnaval en tu sueño.

Vaya, nada es cierto, solo dormías, solo soñabas y yo contigo. Tambores y una campana te arrojan al suelo de la realidad, eres una sombra condenada a cantar tu canción, subes el volumen y las agujas se inflaman. No te plantees nada más, las cálidas aguas del Caribe te están esperando, lía un cigarrito y reza al profeta Marley, déjate llevar. Es la isla de todas las voces y el falsete es una almadía. Entorna los ojos.

Mackenzie ha pasado al otro lado, ha visto el mundo, ha regresado. Con su Gibson J-100 en las manos, un bolígrafo y un papel nacen las canciones, el caos alimentó el viaje y al final había una playa, el estudio de grabación, música que llena la casa, canciones que escaparon de los monstruos, verdad y trampa para seguir adelante, para creer en algo. Arriesgaste, Mackenzie, y has ganado no sabes qué, tiempo prorrogado, sabiduría, incertidumbre y fe, miel y hiel, ya sabes, el ganador siempre se lo lleva todo. Gracias por la música. El viaje continúa.

JUNIOR MACKENZIE ha publicado MONSTERS a través de su nuevo sello discográfico Key In The Sea Records. Editado en CD y vinilo se puede adquirir en la web del artista https://www.juniormackenzie.com/. No está disponible en plataformas.


Recomendado por Juan J. Vicedo

(Reseña publicada originalmente en Dirty Rock Magazine)

 


Junior Mackenzie en la Sala Euterpe, como si fuera ayer

 Juan J. Vicedo estuvo allí

Casi dos años después, abolida la prohibición, Junior Mackenzie volvió a la Sala Euterpe, de San Juan de Alicante.

BIRD WITH NO FEATHERS

Si no puedes ver el video pulsa el enlace https://youtu.be/vtvdTIGML7Y

SUNNY DAYS

Si no puedes ver el video pulsa el enlace https://youtu.be/0SwtDf1aKVk

Now that we are dead

JUNIOR MACKENZIE. 2021.


23 de febrero, martes. Después de tres semanas combatiendo el virus, tengo el alta médica desde hace unos días. No sé si soy el mismo de antes o si volveré a serlo. Son casi las nueve de la noche y suena el teléfono: es Juan Fortea y me dice que hay nuevo disco de Junior Mackenzie a la vista. Esa llamada es un click en mi cerebro, un pasadizo que me devuelve al pasado y lo une con el futuro. El presente, la nueva normalidad que se han inventado los gobiernos, es un asco, un pozo en el que no queremos vivir. Saber que ese disco existirá es para mí un fogonazo de ilusión. Junior Mackenzie es uno de los elegidos, un mensajero que esparce felicidad. Es como Quinn the Eskimo, ese individuo mítico que en la canción de Dylan deja un rastro de alegría a su paso y cuyo nombre no puede ser ese, porque los esquimales se llaman Inuk, Nanuk o cosas parecidas. Junior Mackenzie tampoco se llama así, su nombre es Juan Fortea y nació en el Mediterráneo, aunque su música pantanosa y embriagadora está más cerca de Louisiana que de Benicàssim. Mackenzie, o Fortea, es un tipo que un día tocó con una guitarra prestada nada menos que por Richard Hawley y, como él, es capaz de componer canciones en que la furia se hermana con la belleza. 

Me pide que le escriba una nota de prensa, a mi manera, y le digo que sí. ¿Cómo decirle que no a este hombre que se empeña en hacernos felices? En las semanas siguientes escucho las grabaciones y hablamos alguna vez más del disco, de su sentido. En estos tiempos confusos ha alumbrado en su casa, cerca del mar y el horizonte, una obra en la que coexisten el espacio de soledad del que surge la creación y la rabia de seguir viviendo ahora que –como él dice- estamos muertos.  NOW THAT WE ARE DEAD es un canto de esperanza que brota con aroma de góspel, se retuerce en un bosque poblado de voces, texturas de cuerdas y sintetizadores y guitarras que gimen luminosas en busca de una salida. Introspectivo en “Unforgiven”, cinematográfico en “Key In The Sea”, onírico y terrenal a partes iguales en “Loneliness”, afilado como el acero en “Don’t Become A Liar”, epidérmico en la colaboración con Aurora García, vocalista de Aurora and The Betrayers, en “Bird with No Feathers”. Cada uno de nosotros puede buscar y encontrar en su escucha incontables matices, perderse en laberintos íntimos o dejarse arrastrar por acelerones repentinos de música poderosa. Este es un disco de orquestaciones brillantes que habla del mundo en que vivimos y de las heridas del amor, que mide la intensidad para que la emoción simplemente se apunte pero nunca se desborde. Sus canciones parecen no querer abandonarnos: con voz distinta que sin embargo también es la suya acaricia en “Sunny Days” el reinicio de una historia personal en la que cualquiera puede reconocerse. I try to smile most of the time. Es el último verso de un disco que hace posible que volvamos a sonreír, que sintamos la electricidad que agita la somnolencia de estos días sin brújula.

Estas son las cosas que escribí para él uno de los últimos días del invierno, saltando entre las ruinas de nuestro mundo. Ahora que el álbum llega por fin, con el otoño asomando tras las nubes, es momento de volver a él, a ese conjunto de música maravillosa, al temblor que me recorrió al escuchar estas canciones que meses después siento como viejas amigas. Mientras tanto el planeta ha seguido girando, el sol sale cada mañana, y Junior Mackenzie tomará de nuevo la carretera. Con el fiel Mauricio Bedoya al bajo y el infatigable Ben Wirjo a la batería, con Pablo Barrios que se hizo cargo de los teclados días antes de la reclusión forzada en nuestras casas, y con una guitarrista vibrante, Lucía Zambudio, que no llegó a tiempo de tocar en este disco. Juan Fortea nos está diciendo que la vida sigue, renovándose, no importa que estemos muertos o vivos. Y vivos o muertos, vale la pena escuchar a Junior Mackenzie.

Recomendado por Juan J. Vicedo

(Reseña publicada originalmente en Dirty Rock Magazine)

Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=JVKbD_0V6ew

Files of life

JUNIOR MACKENZIE. 2017.

Este disco es como ese foulard que te anudas al cuello y hace que te sientas a gusto. "Files of life" es folk, dicen, o folk rock, o americana, creo. Aunque a veces sus notas coloreadas te envuelven como jirones de jazz y otras veces te adentran en ensenadas de sueños. Sea lo que sea, es una maravilla. Juan Fortea, que es el artífice de todo esto, un día rompió su guitarra en mal momento y tuvo que pedir prestada una de las suyas a Richard Hawley, que andaba por allí. Cuando te lo cuenta le brillan los ojos. Ahí es nada, Hawley. Y escuchando este disco te da por pensar que, por mucha música que llevase Fortea en sus venas, algo del gigante de Sheffield se quedó con él mientras pulsaba las cuerdas de la guitarra prestada, como quien toca el manto de la Virgen o la frente del Buda. Estoy divagando, lo sé, pero no puedo evitarlo mientras escucho "Sleepwalker", una delicia que brota de campos de fresas.

"Files of Life" crece cada vez que lo pones en tu tocadiscos y recorres hipnotizado sus caminos, que te pueden llevar a viejas estampas de lugares donde el bluegrass y el bourbon son la religión, pero cuando te das cuenta estás a la orilla del mar y el sol está saliendo de nuevo. La voz de Juan Fortea es como un alambre que se tensa y también como un sorbo de limonada, y entra y sale de las melodías como quiere y cuando quiere, se funde con las voces femeninas que recorren el disco, luz y sombra de gargantas que expresan todo lo que quieras pedir a la vida en una tarde de otoño como esta. O en una noche de verano. O en los luminosos días del invierno. O en cualquier amanecer de primavera. Junior Mackenzie, con este disco impagable, nos regaló música para todas las estaciones del año.

Recomendado por Juan J. Vicedo

Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=HDv5ma-zSyk

Junior Mackenzie en la Sala Euterpe

Juan J. Vicedo estuvo allí

A place called Nowhere
 Sala Euterpe, San Juan de Alicante, 24.01.2020

Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=UyEmmLXBAHU&feature=youtu.be

Feed the mosquito
 Sala Euterpe, San Juan de Alicante, 24.01.2020

Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=LdJ_xDbOEcw