Trade Winds

JOHNNY CASINO. 2018.

"Trade winds" es un disco sin sorpresas. Si conoces la obra de Johnny Casino nada te puede sorprender, porque te da precisamente lo que esperas, y lo que esperas te gusta mucho. Se abre el disco con un redoble que nos introduce en la tormenta perfecta que es "Ghosts in your wind", un tema ululante y atronador en el que la voz de Johnny Spittles es un eco distante en un armazón indestructible. Ya estás ganado para la causa, arrastrado por esa poderosa guitarra, la misma que descarga el riff contagioso de "You can't give away", una canción que navega sobre una melodía festiva, de las que piden una jarra de cerveza y te aseguran que durante tres minutos no se te borrará la sonrisa. Un comienzo arrollador que lleva a las olas victoriosas de "The trade winds", tema que se debate entre el himno y la caricia, y de ahí a las aguas calmas de "Pájaros del mar", una preciosa balada instrumental. Suma y sigue, hasta un total de ocho, que cierra "Somewhere lost in time", el corte más largo, en el que el inicio perezoso te lleva por un camino en el que los sentimientos cabalgan en el torrente que crece a cada nota y se va lentamente, como llegó, se pierde a lo lejos.

Sí, hay mucha música en este álbum, uno más en la carrera del australiano afincado en Alicante. Grabado en las antípodas, con ilustres nombres del rock de la tierra del down under, fiel a las raíces de la escena local en la que se crió y perfumado, eso sí, con los aromas del Mediterráneo.

Recomendado por Juan J. Vicedo
Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=YUbYqO1Usyw

Electrophobia

AARDVARK ASTEROID. 2015.

Si no se te disparan los pies, o los dedos, o no mueves arriba y abajo la cabeza cuando suenan los primeros acordes de "Broken Plates" solo puede haber una explicación: no estás en lo que estás, por alguna razón. Vuelve a empezar. Ahora sí, ¿verdad? Ese riff inicial, ese descaro del cantante abrevando en el cruce de caminos entre el punk y el power pop, esa pulsión con acento de alguna parte de Londres, ese final de los 70 revisitado a deshoras desde algún garaje de Elche. Sí, son Aardvark Asteroid, ilicitanos en el núcleo duro del asteroide, y londineneses en la radiación estelar de su frontman, James Hughes, y este "Electrophobia" fue su tercer disco, y puede que el último en formato físico, así están las cosas en este mundo moderno.

Tras el estallido que nos abre las orejas, "Put it away", el segundo corte, nos lleva por los caminos del electropop más bailable sin que por eso la música pierda vigor. Aardvark Asteroid nos ofrece un producto divertido como solo pueden serlo el pop y la disco, y enérgico y rockero si hace falta; ahí están temas como "Timebomb" que lo ejemplifican, con esa persuasiva base rítmica que componen Paco Marí al bajo, Jose Sandoval a la batería, y a la que Albert Oliva suma su guitarra. O "Benidorm", un tema que crece y explota y nos acerca a lo mejor de la música británica de hace un par de décadas.

Este disco exhibe un músculo que combina perfectamente con melodías sintetizadas, las que salen de los circuitos programados por el alicantino Salva Ispierto: por ejemplo "Jesse Pinkman", o "Disco Disaster",  piezas que se te pegan a la piel y que te recuerdan a tantas cosas que has escuchado, has bailado, has vivido. Cosas que habías olvidado tal vez o que tal vez solo habías soñado. Ingredientes de un cóctel que endulza tus labios y hace brillar tus ojos, que recupera el sentido que alguna vez tuvo la etiqueta "indie". 

Recomendado por Juan J. Vicedo

Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=8hqDupi_xs0