STILL RIVER. 2023.
Siete años de espera, y la banda bilbaína Still River
aparece de nuevo, como un río que sigue su curso sin prisas, bajando a la
llanura. Lo escuchas pasar cuando la guitarra introduce delicadamente la
primera canción, “On a Velvet Cloud”, arropada en toques sutiles de batería y
una melodía de órgano que evoca algo que un día sentiste, mirando tal vez el
horizonte. La voz de Dan Cabanela tiene el poso de los años, es más sabia y
profunda, honda como el bajo que poco a poco se va apoderando de la canción y
la lanza hacia las tierras bajas. La música salta y el agua ya no es mansa sino
que se arremolina en las rompientes. Juan Gumuzio es, como siempre, capaz de
sacar brillo a cada nota que salpica su guitarra. Solo han transcurrido siete minutos y el disco se ha
sumergido en una corriente imparable, crece en “Brothers & Sisters (Tension
& Time)”, música tan lejana como la memoria alcanza a rescatar, caballo
desbocado de los estados del Sur de la Unión, corriendo libre. Música negra,
música blanca, “Take Your Sip”, toma un trago y mira las aguas, hay sitios por
dónde es fácil cruzar, si estás atento los encontrarás, en “Got If You Want”,
por ejemplo. Date un baño tranquilamente, deja que tus ropas se sequen al sol
de esta canción que ilumina la pradera durante cinco minutos. Escucha
“Heave-Ho”, mira cuánta gente se mueve por la portada del disco, hay una fiesta
junto al río, hay sonidos que te llaman, únete. Es hora de abrir un botellín de
cerveza, los pies se te mueven, “My Love”, cimbrea tu cintura, el mundo es un
lugar amable si lo quieres ver así. “In Your Bones” es música que alimenta, cocinada con
ingredientes al alcance de todos que ya nadie usa. “Mulberry Wine” tiene el
sabor de los garitos, del fin de fiesta, cuando el cuerpo pide pausa y la
sonrisa es todo lo que das de ti. El disco acaba, un solo de guitarra, un piano
tintineante, bajo y batería mirándose descaradamente, Cabanela contándote
historias como si fuera Levon Helm. Es el momento de la última canción, “The Emperor’s
Clothes”, palabras mayores, el regalo de despedida. Hemos llegado a la
desembocadura, eso es el mar. Recomendado por Juan J. Vicedo
(Reseña publicada originalmente en Dirty Rock Magazine)
Si no puedes ver el video pincha el enlace https://youtu.be/3Rpoo3CZZUo
