Lee Fields en la Sala El Sol

Juan J. Vicedo estuvo allí

No podía haber mejor sitio en Madrid para ver y escuchar a Lee Fields, sin distancias, bañados de música. Fue el jueves 23 de julio, en el calor de la noche. Ahí van un par de cosas...

Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=fN1j1maski0&feature=youtu.be


Y con éste lo mismo https://www.youtube.com/watch?v=6qpXOqMjk-I

Sanctuary

J. GEILS BAND. 1978.

Hay bandas inmensas a las que no se les ha dado el reconocimiento que merecían, y una de ellas es sin duda la de J. Geils, que a pesar de haber publicado más de una docena de álbumes entre 1970 y 1984, casi uno por año, y tener un directo más que potente (ahí está como muestra el muy recomendable "Blow your face out", de 1976), siguieron o siguen siendo unos perfectos desconocidos para muchos.

J. Geils, un guitarrista sobrio y electrizante a la vez, estaba casi siempre en segundo plano, claro, porque los focos los copaba Peter Wolf, cantante con un dominio de la escena y de los resortes del rock que pocos han podido igualar, pero eso en los discos se notaba menos. Pero no solo eran ellos, no es fácil encontrar una banda con un músico como el gigantesco en todos lo sentidos Magic Dick, que hacía de sus solos de armónica momentos que te arrastraban hacia un agujero negro de música vibrante del que no podías escapar. Y Seth Justman, construyendo con sus teclados un espacio absolutamente necesario. Y esa sección rítmica de lujo formada por Danny Klein, con un bajo omnipresente, y Stephen Bladd, un baterista sin adornos pero tampoco concesiones.

Y aunque su candidatura para entrar en el Rock and Roll Hall Fame no obtuvo éxito cuando fue presentada en 2010, aunque sus pocos éxitos comerciales no son ni con mucho lo más representativo de su trabajo, la J. Geils Band es, para mí, una de las grandes bandas americanas de los 70. Y "Sanctuary", su disco del 78, una de esas piezas que no deberían faltar en ninguna colección. Un disco del que es difícil destacar un tema, así que os dejo dos esta vez.

Recomendado por Juan J. Vicedo


Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=tws58U_UpWo



Si tampoco puedes ver este, pues ya sabes https://www.youtube.com/watch?v=voR_iEXgNQ4


Así vimos a Bob Dylan esta semana


Con absoluta puntualidad, a las 22:00, las luces ambientales se apagan, la banda (vestidos de riguroso negro) se sitúa y suenan los primeros acordes de Things have changed. Unos segundos después aparece Dylan, vistiendo un traje de chaqueta blanco (a diferencia  de los miembros de su banda) sobre camisa negra y una cinta negra en su sombrero. Como si el público no estuviese presente o él no escuchase los aplausos, empieza a contarnos sus historias.  Tras algo más de dos horas (incluyendo un descanso de 20 minutos y un breve receso antes de los dos últimos temas) no sé cómo agradecer lo que nos ha demostrado esta noche.
¿Qué me pareció el concierto?  Perfecto.  El entorno era inmejorable, la banda sobresaliente, del maestro poco puedo añadir a lo que ya sabéis y en cuanto al repertorio… sólo él es capaz de elegir el setlist que interpretó.  Sus detractores dirán que no saluda al público, que no canta como antes, que no presenta a los músicos de la banda, que no se despide al finalizar el concierto y que además (por si todo lo anterior fuera poco) no ha tocado sus canciones más famosas. Todo esto es cierto, pero olvidan que Dylan siempre ha ido contracorriente y ese es uno de los muchos motivos por los que le idolatramos. En su juventud podía haber continuado su exitosa carrera como cantautor folk, pero electrificó su música aunque disgustase a aquellos fans que le llamaron Judas.  A sus 74 años, lejos de acomodarse y “vivir de rentas”, se sigue exponiendo a las críticas y  basa el Never Ending Tour en canciones de sus últimos discos, que posiblemente resulten desconocidas a gran parte del público.  Admiro profundamente a The Rolling Stones, pero ¿os imagináis un concierto basado en sus últimos discos?   ¿Y qué ocurriría si el concierto fuese de algún artista más mainstream como U2 o Springsteen?
Esto sólo puede hacerlo Dylan. 53 años después de iniciar su carrera, sigue escribiendo grandes canciones y dejando a un lado su pasado y su propio mito, las interpreta como si fuera un joven que quiere darlas a conocer en sus conciertos a fin de alcanzar el éxito. Forever young.
Gabriel Ruiz estuvo en Barcelona, el sábado 4 de julio.

Llevo desde el lunes escuchando una y otra vez "Modern Times" y "Tempest", repetidos alternativamente, para poder mantener en mi memoria lo que fue un concierto digno de unos grandes profesionales de la música, dirigidos por un ministril que ha sabido narrar cinco lustros de la historia reciente, de las sensaciones humanas, de amores y desencuentros a través de las imágenes que su voz deconstruida por la evolución, pero, siempre corrosiva y transmisora de sus visiones. Del concierto, nada hay que decir, sólo, sentirlo y responder a su provocación, llorar con sus imágenes tristes, reír con su ácida ironía, reaccionando según provoca, soplando en el viento, en definitiva, "singin' a little bit of this Workingman's Blues".
Josep Gallel estuvo en Madrid el lunes 6 de julio.

Disfruté. Sabía lo que iba y me encontré más. Me encontré a un Dylan que hace lo que quiere con su voz: entonarla hermosamente en "Duquesne Whistle", aterciopelarla en "Full moon & empty arms" o rasgarla en "Long and wasted years".  Me encontré a un Dylan que nos ofrece sus canciones más recientes, o sea las de los últimos 15 años, pero que cuando aborda un clásico como "Blowin' in the wind" parece nuevo. Aunque, claro, eso lo ha hecho siempre. Y me tuve que tragar eso que dije por escrito acerca de que me aburre cuando toca la armónica. Y a ratos me emocioné, porque todo esto son emociones, trozos de tu vida que pasan de nuevo ante ti. No importa la distancia emocional que el Maestro ponga en sus actuaciones, esa distancia definitivamente la medimos cada uno de nosotros.
Juan J. Vicedo estuvo en Madrid el lunes 6 de julio.


Hace ya mucho tiempo que una gira del maestro por nuestro país ha dejado de ser noticia de primera plana en los diarios y resto de medios. Ni siquiera en los medios más locales. Pero ya dejó de serlo en 1995 cuando en un Julio como este le vi por primera vez en la Plaza de Toros de Bilbao. Aquella ocasión fue un bautizo en toda regla. Tanto por su potente propuesta eléctrica como por escuchar por primera vez como el genio de Minnesota retorcía sus canciones para ofrecerlas renovadas y con nuevos matices. Reconozco que la experiencia fue agridulce pero tremendamente instructiva. Ese fue el día en que entendí que Dylan es alguien diferente y que en su diferencia está la fascinación que siento por él, más allá de lo portentoso de su catálogo.
Esta vez el reencuentro sería en Donosti. Y además, acudía solo por primera vez. Toda una experiencia que disfruté de forma muy intensa. Desde que arranqué el coche al ritmo del Modern Times, el trayecto durante los 66 kilómetros que me separan de la Bella Easo, mi llegada a la (en ese momento) desértica Plaza de Toros, la salida al escenario del genio de Duluth hasta la emocionante despedida con un apabullante Love Sick que me dejó absolutamente desarmado. Degusté el menú como comensal exclusivo, paladeando todos los guiños que Dylan fue dejando a sus oyentes mas atentos y al mismo tiempo deseando que mucha parte del público que acudió a la cita dejara de molestar con paseos en medio de actuaciones y frases despectivas hacia lo que ellos entendían que no era el Dylan que han conocido. Como me dijo un buen amigo al final del concierto: “la mayoría no saben a lo que vienen”.
Dicen que cuando uno se está muriendo ve su toda su vida pasar ante sus ojos. Creo que ir a ver y a escuchar a Dylan es algo parecido. Pasan por tu cabeza cientos de visiones, imágenes  y sonidos de la carrera del de Duluth y aunque intentas concentrarte en lo que el ofrece (maravillosas Forgetful Hearth o Simple Twist Of Fate y poderosas las infravaloradas perlas de Tempest) al final te quedas con lo que es para ti Bob Dylan. Y para mí, es único. El día que no esté con nosotros, todos los demás subirán un escalón. God Bless You Bobby.
Héctor Neira estuvo en Donosti el sábado 11 de julio.

DEL CONCIERTO DE MADRID:

BLOWIN' IN THE WIND (PRIMER BIS)
Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=BKIq54CwxmM

LOVE SICK (SEGUNDO BIS) 
 Si no puedes ver el video, pincha el enlace https://youtu.be/Qw0qbDWAtAM

High land, high rain

AZTEC CAMERA. 1983.

No sé si es que estoy en modo sensible, pero acabo de sacar de la funda este disco y me ha emocionado desde el primer acorde. ¿Eran realmente tan buenos los de Glasgow? ¿O es que conectan con algún lugar y algún tiempo, alguna emoción lejana de aquel año 1983 en el que era -dylanianamente hablando- mucho más viejo de lo que soy ahora?

Cada uno tendrá su respuesta a la pregunta inicial. Pero en cualquier caso su disco de debut no nos dejó indiferentes y, en mi opinión, ha resistido el paso del tiempo muy dignamente, mejor que eso incluso. Y tiene esa frescura inicial que entiendo que perdieron en el soberbio disco que le siguió, "Knife", un disco intencionado, con una producción impecable de Mark Knopfler, en quien pensaba Roddy Frame cuando compuso las canciones, pero que no tiene, jamás puede tener, la vitalidad de "High land, High rain".

Si ya "Oblivion" te deja medio estremecido, y "The boy wonders" te relaja para acelerarte en un final casi punk, el tercer corte, "Walk out to winter" está fuera de este mundo. Confieso que nada más acabar la cara A con el emocionante "We could send letters" volvía una y otra vez a poner la aguja sobre "Walk out to winter", y hoy tampoco he podido resistir oírlo varias veces. Me puede. Pero qué decir de una cara B en la que te encuentras cosas como "Pillar to post", "Back on board" o el vibrante "Release". 

Repito. Puede que solo sea cosa mía, que los Aztec Camera fueran un grupo del momento y éste un disco resultón entre tantos, pero sé que no va a cambiar mi percepción.

Y una curiosidad, Roddy Frame utilizó una guitarra distinta para cada tema.

Recomendado por Juan J. Vicedo
Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=n0rFMN9Ht4c