Este disco es como ese foulard que te anudas al cuello y hace que te sientas a gusto. "Files of life" es folk, dicen, o folk rock, o americana, creo. Aunque a veces sus notas coloreadas te envuelven como jirones de jazz y otras veces te adentran en ensenadas de sueños. Sea lo que sea, es una maravilla. Juan Fortea, que es el artífice de todo esto, un día rompió su guitarra en mal momento y tuvo que pedir prestada una de las suyas a Richard Hawley, que andaba por allí. Cuando te lo cuenta le brillan los ojos. Ahí es nada, Hawley. Y escuchando este disco te da por pensar que, por mucha música que llevase Fortea en sus venas, algo del gigante de Sheffield se quedó con él mientras pulsaba las cuerdas de la guitarra prestada, como quien toca el manto de la Virgen o la frente del Buda. Estoy divagando, lo sé, pero no puedo evitarlo mientras escucho "Sleepwalker", una delicia que brota de campos de fresas.
"Files of Life" crece cada vez que lo pones en tu tocadiscos y recorres hipnotizado sus caminos, que te pueden llevar a viejas estampas de lugares donde el bluegrass y el bourbon son la religión, pero cuando te das cuenta estás a la orilla del mar y el sol está saliendo de nuevo. La voz de Juan Fortea es como un alambre que se tensa y también como un sorbo de limonada, y entra y sale de las melodías como quiere y cuando quiere, se funde con las voces femeninas que recorren el disco, luz y sombra de gargantas que expresan todo lo que quieras pedir a la vida en una tarde de otoño como esta. O en una noche de verano. O en los luminosos días del invierno. O en cualquier amanecer de primavera. Junior Mackenzie, con este disco impagable, nos regaló música para todas las estaciones del año.
Recomendado por Juan J. Vicedo
Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=HDv5ma-zSyk

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