BOB DYLAN. 2015.
Hemos
leído los muchos comentarios sobre el último album de Dylan y la mayor parte de
ellos han sido loatorios para este Shadows in the night. Mi
opinión es que nos encontramos ante una pequeña gema dentro de la variada discografia del genio de Minnesota.
Mucho
se ha dicho sobre un supuesto homenaje a Frank Sinatra. De hecho, ayer en una
tienda de mi ciudad, un lugareño preguntó a la dependienta por el disco de
Dylan sobre Sinatra. Confieso
que he reescuchado “Where are you?", el disco de Sinatra en el que se contienen
cuatro títulos que canta Dylan (I’m fool to want you, The night we called it a
day, Autum leaves y Where are you) Este álbum de Sinatra fue el primero grabado
para Capito Records y el primero grabado en Stereo. Supuso la ruptura con Nelson
Reedle y la llegada de un director de orquesta más sobrio y comedido, Gordon
Jenkins.
Lo
primero que hay que decir, por obvio no menos cierto, es que nadie puede
compararse con la voz de Sinatra. No ha
habido otra voz igual. Ahora
bien, en lo que no estoy tan de acuerdo, es que Dylan haya pretendido
homenajear a Sinatra, ni siquiera revisitar o reconstruir, o, incluso,
deconstruir su repertorio. Es
más, puedo sostener que este álbum, si queremos buscar paralelismos, habría que
aproximarlo más a Billy Holliday. He
escuchado la versión que hace de I`m fool to want you en Lady in Satin, la obra
maestra de la Holliday, y ese aire de desesperación y de nostalgia se aprecia
más en la forma de cantar de ésta con Dylan, que de éste con Sinatra.
Con
independencia de las concomitancias que se quieran buscar, encontrar o
presumir, este álbum de Dylan es inconmesurablemente bello. ¿Qué
ha sido de la voz aguardentosa y rasgada de Dylan? Canta como un ángel, quizás
del infierno, pero ángel al fin y al cabo.
Es
un disco para escucharlo. En silencio. Con atención al fraseo y dicción. Las
palabras salen con delicadeza. Que cursi parece quedar pero es la sensación que
tienes cuando escuchas, piensas y disfrutas de cada canción.
A
veces pienso de si podría haber sido la banda sonora de One from the Heart de
Coppola, que tan maravillosamente cantó Tom Waits. Es
la nostalgia, es el dolor. Es en definitiva el amor por la pérdida de ese
tiempo que se consume y que nos agota la existencia inexorablemente.
Oyendo
este disco de versiones, podemos afirmar que aquel Blue Moon de Self Portrait,
fue otra maravilla que no supimos entender en su momento. Años después, Bob Dylan
nos da la clave, y no es otra que la de amar como tuyo lo hecho por otros, y
este amor es lo que le otorga el carácter de obra maestra. Sí, y puede que
parezca exagerado pero solo pido que escuchéis Shadows in the night en silencio
y que la voz de Dylan os lo explique.
Recomendado por José Pita
Si no puedes reproducirlo correctamente, pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=6S7nTLeMdAk

Maravilloso post....te podra gustar mas o menos...pero si lo escuchas d noche con una copa de vino todo cambia....
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