Sunrise

COPERNICUS DREAMS. 2015.

Me he tomado mi tiempo para recomendar este disco, quería estar seguro de que no era uno de ésos que te gustan mucho al principio y acaban por desinteresarte. Empecé a escucharlo en el spotify allá por la primavera, preparando mis oídos para lo que iba a ser "El Vals de Frías", ese gran homenaje a "The Last Waltz" en las tierras de las Merindades, y me llamó la atención porque se escapaba de la pauta común de las bandas invitadas. Sí, está claro que hay una raíz de "americana", un sustrato compartido, vamos, que no invitas a nadie a homenajear a The Band si lo que hace es power pop. Pero en el "Sunrise" de Copernicus Dreams había algo más, una deriva de armonías que no nacían en aquellas praderas, sino en otros pastos más cercanos. Y llegamos a Frías y nos los encontramos abriendo el cartel de esos tres días de música, con la incorporación de Maki Soto al bajo para suplir la falta fatal de Luis Ruiz. La prueba de sonido, escuchada apaciblemente tumbados en la hierba del patio del castillo, confirmaba esa singularidad, no reñida con que ya en concierto demostraran por qué estaban allí, precisamente en ese castillo, y, entre otras cosas, nos ofrecieran una emocionante versión de "It makes no difference" (véase en este blog http://hey-hey-my-my.blogspot.com.es/2016/07/el-vals-de-frias-copernicus-dreams_6.html.)

Llegué a casa con ganas de darle unas cuantas vueltas más al disco, ahora ya en soporte físico. Lo escuché con miedo a quemarlo: había tantas melodías cantables, tantos estribillos reconocibles, era tan fácil y tan pegadizo (ese pa-pa-pa-ra-pa-pan de "Leave for live", por ejemplo). Y decidí dejarlo reposar. Hasta que esta semana, ya camino del invierno, lo he vuelto a sacar de la funda y me sigue diciendo lo mismo, que es un disco que está ahí para quedarse. Un disco de "americana" hecho en Cantabria, que arranca con una canción impecable,("You say") lo que va a ser un recorrido delicioso que nos lleva a canciones para soñar, como "Childhood dreams", vitalistas como  "Shock the monkey to live", dedicada a Luis, el amigo que se estaba yendo y se fue, y en el que no desentonan toques que nos hacen flotar por otras atmósferas, creadas por los teclados de Pablo Gil y las guitarras de Chus González, voz y alma de este proyecto. La maravillosa "Good bye my lady" o el recorrido psicodélico de "Earth as the hell" nos recuerdan que hay otros caminos, muchos caminos en este sueño de Copérnico con nombre de amanecer.

Recomendado por Juan J. Vicedo
Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=uyzTIILWXM8
Si no puedes ver el video pincha el enlace https://www.youtube.com/watch?v=C__z_z2dAls

No hay comentarios:

Publicar un comentario